Chile| Tipificar la Violencia Política Sexual como un crimen contra los Derechos Humanos.

“Y nuestro castigo,

es la violencia que ya ves;

El femicidio,

impunidad para mi asesino,

es la desaparición,

es la violación”.

LasTesis

El número estimado de víctimas de la dictadura cívico – militar en Chile, entre 1973 y 1990 supera las 40.000 personas. De las cuales, se estima que más de 3.000 mujeres fueron perseguidas, secuestradas y trasladadas hasta lugares identificados como centros de tortura, donde la violencia impulsada y sostenida por parte de agentes del Estado civiles y militares; trascendió los límites de lo físico y lo simbólico para instalarse en lo más íntimo del dolor, el cuerpo y la vida de las mujeres a través de la denominada Violencia Política Sexual,  práctica permanente y generalizada que funcionó de cierto modo como estrategia del plan represivo de los genocidas para desarticular y anular identidades.

La historia de las compañeras sobrevivientes de estas violencias, ha aportado al reconocimiento de este crimen de lesa humanidad contra nuestros cuerpos de mujeres, amparado e instalado en las culturas de miedo y horror que operan en tiempos de guerra y  crisis social, con el fin de imponer la hegemonía política y moral    mediante las fuerzas represivas del Estado, sin excluir por ello, los cuerpos de otras masculinidades; hombres e identidades disidentes.  

Violencia Política Sexual = Violencia de Guerra

“El Estatuto del Tribunal Penal Internacional incluye en su artículo 7 letra g,  entre los crímenes de guerra una categoría independiente de ofensas de naturaleza sexual que incluye actos de violación, esclavitud sexual y prostitución forzada, embarazo forzado, esterilización forzada y otras formas de violencia sexual. Es decir, se reconoce a la violación y estos actos, así como a otros abusos de gravedad comparable, como crímenes contra la humanidad cuando forman parte de ataques generalizados o sistemáticos contra la población civil.”

Según Svenka Arensburg, profesora especialista, encargada del Observatorio de la Dirección de Igualdad de Género de la U. de Chile, La Violencia Política Sexual “es un medio ocupado desde siempre por colonizadores, en guerra, en dictadura, en conflictos armados” donde “Los cuerpos de las mujeres son atacados y ocupados como parte de una estrategia bélica de ataque al enemigo, como si sus cuerpos representaran también el territorio enemigo a ser ocupado, invadido, violentado”

Desde la Red Chilena contra la Violencia han señalado “El control del cuerpo y la sexualidad de las mujeres se convierte en instrumento de venganza y de castigo. Venganza, porque en el marco de la ideología patriarcal que considera a las mujeres como objetos sexuales y depositarias del honor masculino y de la comunidad, la violación y la tortura sexual se consideran ataques contra los hombres del grupo enemigo” (Red Chilena contra la Violencia Doméstica y Sexual. “Feminismo y aborto” Violencia Sexual y Aborto. Conexiones necesarias. Chile, 2008).

Violencia Política Sexual = Violencia de Género.

La Violencia Política Sexual según señala Svenka Arensburg, desde el enfoque de género;  “es unaherramienta de femenización bajo el imaginario de que lo femenino es lo humillante en las relaciones de género”. El poder y las relaciones jerárquicas se establecen y se preservan a través de la dominación del cuerpo como forma de sostener una superioridad basada en la humillación del otro.

El poder impuesto y naturalizado del género masculino y de los hombres por sobre el cuerpo feminizado de las mujeres se expande a la dominación de otros cuerpos, hombres, niños y jóvenes mediante lo que podría interpretarse como el despojo o la subordinación de otras masculinidades, tributando a los cuerpos sometidos un rol femenino, considerado socialmente inferior vinculado tradicionalmente a lo débil/pasivo “con el mero objetivo de ejercer poder sobre el cuerpo de otro”, como indica Svenka Arensburg.

La violencia política sexual durante la dictadura cívico-militar se sostuvo sobre el ideal católico de sumisión de las mujeres en su rol género más tradicional como, madres, esposas, abnegadas, cuidadoras, serviles, no rebeldes, no pensantes, no combativas.

Violencia Política Sexual = Terrorismo de Estado.  

Para castigar el pensamiento, la acción política y el uso del espacio público tradicionalmente masculino, miles de mujeres activistas, militantes, madres, amigas, compañeras; fueron perseguidas, secuestradas, torturadas, asesinadas, y desaparecidas, pero además, como método para escarmentar, aterrorizar y adoctrinar a toda la población, las mujeres fueron casi en su totalidad violadas, incluyendo a quienes estaban embarazadas.

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos describe esta violencia como una violación específica de los Derechos Humanos de las mujeres por parte de agentes del Estado sin embargo todavía no ha sido incorporada a los procesos de justicia en Chile.

El informe de la Comisión Nacional sobre Prisión Política y Tortura dedica una sección especial a la Violencia Sexual ejercida contra las mujeres en dictadura, mientras que los tribunales han tenido amplio conocimiento de esta violencia específica al interior de los diversos centros de detención y tortura, sin embargo esta realidad estuvo silenciada durante décadas.

Recién desde el año 2011, se han presentado querellas criminales por esta causa, pero los torturadores siguen refugiándose en los pactos de impunidad y silencios cómplices, “hasta ahora no se ha dictado ninguna sentencia que condene a algún agente del Estado”, ha dicho Camila Maturana.

La Colectiva “MujeresSobrevivientes, Siempre Resistentes” en conjunto con la  Corporación Humanas apuntan a la urgente necesidad de visibilizar y tipificar el delito de Violencia Política Sexual ante el peligro de que se naturalice y se repita.

Violencia Política Sexual = Herencia de la Impunidad de la Dictadura

“Poner fin a la impunidad en los casos de violencia política sexual y tortura, conforman pasos fundamentales para la construcción de un país que tenga como principio rector de su patrimonio político y social de convivencia, la equidad de género y el respeto inalienable a la dignidad de las mujeres y sus derechos humanos.”   Carta petición tipificación de delito de violencia política sexual, 31 julio, 2014.-

Actualmente en el contexto de represión de las movilizaciones sociales, entre el 17 de octubre y el 5 de noviembre de este 2019 el INDH ha presentado 17 querellas contra carabineros por torturas sexuales, lo cual evidencia que la violencia política sexual (VPS) como herencia de represión específica de la dictadura continúa siendo una estrategia de dominación y amedrentamiento todavía en democracia, con una arremetida considerable en este último período de crisis social considerando que en los nueve años de historia del INDH se han presentado un total 33 querellas.  Por otra parte, según Verónica del Pozo,  integrante de la Asociación de Abogadas Feministas de Chile (ABOFEM),  “las denuncias que han recibido como agrupación son de un total de 35 víctimas, de las cuales cuatro son hombres y cinco pertenecientes a la comunidad LGTBIQ+. El resto se trata de mujeres adultas y adolescentes”.

En Santiago Observadores de DD.HH. de Casa Memoria José Domingo Cañas, han podido constatar a través de sus informes que “las personas que han sido detenidas, en especial menores de 18 años, han sido objeto de abuso sexual y conculcación de sus derechos, tales como desnudamientos forzados en comisarías, flexiones, posiciones forzadas y agresiones sexuales”.

La Violencia Política Sexual, más allá del acto de penetración; implica la agresión física como una vulneración a la integridad corporal y sexual, que va desde las humillaciones, tocaciones y manoseos, amenazas de violación hasta uso de corriente en genitales, introducción de objetos en ano o vagina, introducción de arañas, ratas o insectos, adiestramiento de perros violadores y violaciones colectivas por parte de los agentes civiles y militares del Estado.  

Urgencia Feminista contra la Violencia Política Sexual.

En resumen y a modo de sugerencias prácticas y estratégicas para el abordaje feminista de la VPS en las diversas instancias de participación territorial y comunitaria se precisa de manera urgente:

  • Investigar y difundir los orígenes, estrategias y tácticas de amedrentamiento político sexual hacia las luchadoras sociales con tal de comprender la historia y los mecanismos  que la desencadenan.
  • Identificar la Violencia Política Sexual como un crimen que atenta contra nuestros derechos humanos.
  • Visibilizar y denunciar la impunidad que sostiene la continuidad de esta forma específica de violencia sobre nuestros cuerpos.
  • Impulsar y replicar campañas de información que permitan visibilizar este tipo específico de violencia ejercida sobre los cuerpos de las mujeres y disidencias con tal de prevenirla,  identificarla  y denunciarla.
  • Formación política en torno al resguardo ético de los derechos humanos y la prevención de todas las formas de violencia hacia las mujeres.
  • Sensibilizar en torno a los testimonios de mujeres sobrevivientes de la violencia política sexual en dictadura, a través de fuentes orales, documentales, audiovisuales, etc.
  • Exigir la tipificación de violencia política sexual como un delito de lesa humanidad no prescriptible.
  • Coordinar encuentros y espacios de conversación en torno a la Violencia Política Sexual y las formas de prevenir, enfrentar, denunciar y reparar.
  • Coordinar instancias de acompañamiento feminista en distintos territorios para quienes denuncien este tipo de hechos.
  • Coordinar instancias de autocuidado y mutuocuidado feminista para aportar a la reparación de las consecuencias de los daño socio-psico-emocionales derivados de la Violencia Político Sexual.
  • Visibilizar comunicacionalmente la especificidad de la Violencia Política Sexual.
  • Visibilizar la Violencia Política Sexual de las mujeres sobrevivientes de la dictadura y adherir comunicacionalmente a las demandas de Justicia, Verdad, reparación,  No a la Impunidad.
  • Incidir colectivamente en la urgencia de que se reconozca la violencia política sexual como un delito de lesa humanidad  no preescriptible.

Referencias:

https://www.uchile.cl/noticias/159062/violencia-politica-sexual-el-cuerpo-como-botin-de-guerra

http://www.agenciapacourondo.com.ar/ddhh/delitos-sexuales-en-el-terrorismo-de-estado-violencia-de-genero-en-los-centros-clandestinos

Haz clic para acceder a ICSO_DT43_Castro.pdf

http://www.laizquierdadiario.cl/Dictadura-violencia-politica-sexual-y-la-lucha-de-las-mujeres

http://piensachile.com/2014/07/piden-tipificar-delito-de-violencia-politica-sexual/

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